El modelo de negocio perfecto se instaló en una liga que era poco atractiva para sus consumidores desde su fundación en 1993 y se presentaba como un sucesor de la NASL (North American Soccer League), que tuvo cierto éxito entre 1968 y 1984 y en donde desfilaron algunos futbolistas de renombre de la época. El país necesitaba una liga de primer nivel y se hicieron los esfuerzos necesarios para cumplir con la misión de enamorar al consumidor del deporte y volverlo adepto como lo lograron la NBA (basket), MLB (baseball) y NFL (fútbol americano) con sus respectivos mercados.
De la mano de una estrategia, se establecieron reglas para participar de este modelo de franquicias, bien acompañado de patrocinadores que empujaron todos para un lado: el negocio. Por su parte, la Federación de Fútbol de los Estados Unidos emprendió un ambicioso proyecto en el 2011 para darle realce a la disciplina, contratando a Jürgen Klinsmann como entrenador de la selección absoluta. Ello los llevó a una nueva etapa donde consolidaron un nivel que los llevó a tener un juego competitivo respecto a las mejores selecciones del mundo.
Su sistema de alianzas con los equipos participantes, le benefició en la construcción de instalaciones de alto rendimiento que serán compartidas y usadas por selecciones menores. La inversión en de cada institución permitió fichar a jugadores franquicia de la talla de Thierry Henry, David Beckham, Robbie Keane y los más recientes, Kaká, Frank Lampard, Steven Gerrard, David Villa, Andrea Pirlo, entre otros. Esto sin mencionar que uno de los equipos participantes en la actual temporada de la MLS, el New York City FC, forma parte de el exitoso consorcio City Football Group que es dueño del Manchester City FC de la Premier League y Melbourne City FC, de la A-League australiana.
La Major League Soccer tiene un acuerdo de patrocinio con la empresa alemana adidas desde el 2005, que la convierte en la única marca encargada de los uniformes y demás implementos deportivos de la liga, lo que le ha dado (más) unificación a la idea que conlleva ser una marca. Algo que reforzó esto fue la homegenización en cuanto a la imagen para las franquicias afiliadas, lanzada en el 2015. Con esta evolución, cada equipo ve mezclado el nuevo logo de la MLS con sus colores, que son llevados en las mangas de sus respectivas camisetas. Un rebranding exitoso por donde se le vea.
Muy aclamada como criticada, la MLS tiene un manejo envidiable que la ha catapultado como una liga con tendencia de crecimiento que invierte en proyectos de menores, infraestructura y mejoras en general a favor del deporte rey. El equipo de marketing que trabajó con este relanzamiento, entendió que el fútbol es un negocio muy factible, y como tal, tiene que manejarse con estrategias claras. Lo lograron y ahora ven los frutos de una liga atractiva, con mucho potencial aún por exprimir.
Dato:
- La MLS es la sexta liga en el mundo con mayor asistencia
- Participan 20 equipos, de los cuales 3 son canadienses
- Se maneja la ley del jugador franquicia o Ley Beckham, que trata de regular un tope salarial y en este caso excluye hasta tres JF por equipo del mercado internacional.



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